SALEN 'CAROS' LOS DIPTUADOS EN QUERÉTARO
Por: Redacción
@MiDelegacionQro
El Congreso del estado de
Querétaro se ubica entre los diez poderes legislativos locales más costosos del
país en cuanto al gasto por diputado, de acuerdo con cifras presentadas por la
presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como parte del denominado “Plan B”
tras el rechazo de su propuesta de reforma electoral.
La información forma parte de un
comparativo nacional sobre el presupuesto de los congresos estatales, el número
de legisladores y el costo que representa cada uno para las finanzas públicas,
con el objetivo de sustentar la propuesta del gobierno federal de reducir el
tamaño de los aparatos legislativos estatales y municipales.
Según la tabla difundida por el
gobierno federal, el Poder Legislativo de Querétaro cuenta con 25 diputados
locales, para los cuales se contempla un presupuesto anual de 433 millones 682
mil 832 pesos en 2026, lo que representa un costo promedio de 17 millones 347
mil 313 pesos por legislador.
Con ese monto, Querétaro ocupa el
lugar 10 a nivel nacional en costo por diputado, solo por debajo de entidades
como Baja California, Morelos, Michoacán, Ciudad de México, Jalisco, Estado de
México, Chihuahua, Quintana Roo y Guerrero.
En contraste, el estado se
encuentra alrededor de la posición 21 en tamaño de población, con
aproximadamente 2.36 millones de habitantes, lo que lo coloca entre las
entidades con población media-baja en el país.
Respecto al presupuesto total
destinado al Poder Legislativo, Querétaro se ubica a media tabla nacional,
aproximadamente en el lugar 15, por debajo de estados como Estado de México,
Ciudad de México, Jalisco, Michoacán o Veracruz, pero por encima de otras
entidades con congresos más pequeños o con menor financiamiento.
La comparación evidencia que,
aunque el estado no está entre los más poblados ni entre los congresos con
mayor presupuesto total, el costo individual de cada legislador se encuentra
entre los más altos del país.
Las cifras fueron presentadas por
la presidenta Claudia Sheinbaum como parte del argumento para impulsar su “Plan
B” en materia electoral y de organización institucional, luego de que su
reforma electoral no alcanzara los consensos necesarios en el Congreso de la
Unión.
Entre los objetivos de esta
propuesta se encuentra reducir el tamaño y costo de los congresos locales y de
los cabildos municipales, bajo el argumento de que en varios estados el gasto
por legislador resulta elevado en comparación con el tamaño de su población o
con el presupuesto público disponible.
El análisis comparativo plantea
que la estructura de los poderes legislativos locales en México podría
optimizarse para reducir costos administrativos, lo que abriría el debate sobre
el tamaño de los congresos estatales y el gasto que representan para las
finanzas públicas.

